El tráfico de ChatGPT se disfrazó de directo: OpenAI confirmó y corrigió el bug de atribución de GPT-6

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Escrito por Paulina Zamorano

19 de Octubre de 2026

Respuesta directa. El tráfico de ChatGPT no cayó en octubre de 2026: se disfrazó de tráfico directo. Entre el 8 y el 15 de octubre, los enlaces de salida del asistente dejaron de llevar la etiqueta utm_source=chatgpt.com y se abrieron con una configuración que suprime el referrer, por lo que Google Analytics y Adobe Analytics clasificaron esas visitas como tráfico directo en lugar de atribuirlas a ChatGPT. OpenAI confirmó el 14 de octubre que se trataba de un bug y desplegó una corrección al día siguiente: los clics etiquetados volvieron al 95 y 100 por ciento de los niveles previos. La lección para el SEO y el marketing digital es estructural, no anecdótica: la medición del tráfico que genera la búsqueda con IA es frágil, y una parte importante de esas visitas aterriza en el cajón del tráfico directo sin etiqueta ni referrer.

Qué pasó exactamente: la etiqueta que desapareció con GPT-6

El punto de quiebre fue el lanzamiento de GPT-6. A partir del 8 de octubre de 2026, cuando el modelo nuevo empezó a responder a la mayoría de los usuarios gratuitos, los enlaces que ChatGPT inserta dentro de sus respuestas dejaron de llevar el parámetro utm_source=chatgpt.com que OpenAI había introducido en junio de ese mismo año para que los sitios pudieran atribuir las visitas de referencia del asistente.

El analista Cedric Huesler, de Adobe, fue el primero en documentar el fenómeno con datos. Sobre una muestra de unas 500 páginas donde ChatGPT representaba al menos el 5 por ciento de las visitas, comparó la semana del 9 al 13 de octubre con la semana previa. El resultado fue una caída de aproximadamente 31.000 visitas diarias atribuidas a ChatGPT, compensada casi en espejo por un aumento de unas 26.000 visitas diarias clasificadas como directas en las mismas páginas. La búsqueda orgánica cayó un 7 por ciento, en línea con el resto de la muestra, lo que confirmó que el problema era de etiquetado y no de demanda.

La magnitud del espejismo: caídas fantasma de entre 22 y 60 por ciento

La distorsión no fue un detalle de nicho. Ethan Smith, director ejecutivo de la plataforma de analítica Graphite, midió que las sesiones atribuidas a ChatGPT en Google Analytics 4 cayeron entre un 22 y un 57 por ciento para los sitios con tráfico relevante en el canal de asistentes de IA, a partir del 9 de octubre. Huesler, por su parte, reportó que el tráfico rastreable de ChatGPT cayó cerca de un 60 por ciento en un solo día, y que las visitas atribuibles llegaron a representar cerca de un tercio de su nivel normal.

Lo decisivo no es la cifra exacta, sino la asimetría: cada visita que desaparecía de ChatGPT reaparecía, con un desfase pequeño, en el tráfico directo. Un descenso de demanda real no produce ese espejo. El espejismo es la firma inequívoca de una reclasificación, es decir, de una falla de atribución y no de una pérdida de audiencia.

El mecanismo técnico: por qué la visita se queda sin identidad

La atribución es el proceso por el cual tu herramienta de analítica decide a qué canal darle el crédito de una visita. Para hacerlo depende de dos señales: la etiqueta UTM, que viaja en la URL como parámetro de consulta, y el referrer, que es la cabecera que indica desde qué página llegó el usuario. Cuando ambas señales faltan, la herramienta no tiene información de origen y deposita la visita en el tráfico directo, el mismo cajón donde caen los marcadores y las URL escritas a mano.

El cambio con GPT-6 fue doble. Por un lado, los enlaces inline, los que van insertos en el cuerpo del texto de la respuesta, perdieron la etiqueta utm_source. Por otro, ChatGPT pasó a abrir esos enlaces con una instrucción window.open que incluye noopener y noreferrer, lo que suprime la cabecera de referrer. Huesler documentó además que la proporción de respuestas con una URL directa saltó del 8 o 10 por ciento anterior al 42 por ciento, y que el 54 por ciento de esas URL apuntan a páginas de inicio. Los enlaces del panel de fuentes y los de compras conservaron la etiqueta, lo que explica por qué la caída no fue total.

Hay una capa adicional que no depende de ningún bug: un usuario que copia un enlace desde ChatGPT y lo pega en el navegador, o que lo abre dentro de otra aplicación, llega como tráfico directo haga lo que haga OpenAI. La identidad de la visita se pierde en el gesto, no solo en el código.

Nota de entidad: ChatGPT y la crisis de atribución

  • 8 de octubre de 2026: GPT-6 llegó a los usuarios gratuitos y los enlaces de ChatGPT dejaron de llevar la etiqueta utm_source=chatgpt.com, al tiempo que se abrieron con noopener y noreferrer.
  • Cedric Huesler (Adobe): sobre unas 500 páginas, midió una caída de 31.000 visitas diarias de ChatGPT y un alza de 26.000 visitas directas entre el 9 y el 13 de octubre.
  • Entre 22 y 57 por ciento: rango de caída de las sesiones de ChatGPT en Google Analytics 4 para sitios con tráfico relevante en el canal de asistentes de IA, según Graphite.
  • 60 por ciento: caída en un solo día del tráfico rastreable de ChatGPT; las visitas atribuibles bajaron a cerca de un tercio de lo normal, según Huesler.
  • 14 y 15 de octubre: OpenAI confirmó el bug el día 14 y desplegó el fix el 15; los clics etiquetados volvieron al 95 y 100 por ciento de la semana previa.
  • 42 por ciento: proporción de respuestas de ChatGPT con una URL directa tras el cambio, frente al 8 o 10 por ciento anterior, con un 54 por ciento apuntando a páginas de inicio.

No es un caso aislado: la brecha de medición de Google también es estructural

El incidente de OpenAI no es la única zona oscura. Google publicó en junio de 2026 sus informes generativos en Search Console, con despliegue global el 31 de agosto, y en ellos reporta impresiones de AI Overviews, AI Mode y las funciones de IA de Discover, desglosadas por página, país y dispositivo. Lo que no reporta es igual de revelador: no hay clics, ni CTR, ni consultas. Google entrega a cada sitio una métrica de visibilidad en sus respuestas con IA, pero se queda con la métrica que convierte la visibilidad en ingresos.

El canal de asistentes de IA que Google añadió a Analytics en mayo de 2026 apunta en la dirección correcta, pero todavía deja fuera una parte relevante de las visitas. El resultado es un embudo roto: el viejo esquema de impresiones, clics y conversiones no se sostiene cuando la respuesta misma es el destino y el usuario no necesita hacer clic. La medición de la búsqueda con IA está incompleta por diseño en Google y por accidente en OpenAI, y ambas brechas se suman para el mismo equipo de marketing.

Qué significa para el SEO, el GEO y el marketing digital en Chile

La atribución es la base de toda decisión de inversión. Si el tráfico que genera ChatGPT se esconde en el tráfico directo, el equipo de marketing no puede demostrar que su visibilidad en IA convierte, y sin evidencia no hay presupuesto para optimizar esa superficie. El episodio demuestra que una estrategia de Generative Engine Optimization necesita una capa de medición propia, distinta del reporte estándar de GA4, porque el canal de referencia de los asistentes no es confiable por sí solo.

Para una empresa chilena la señal es doble. Primero, un repunte anómalo del tráfico directo, sobre todo en páginas profundas que antes recibían visitas de ChatGPT, es un indicador adelantado de citaciones en IA que están llegando sin etiqueta. Segundo, la visibilidad en respuestas generativas ya no se puede evaluar solo con la herramienta que mide el clic; hay que cruzarla con datos de impresiones de Search Console, con rastreadores de citación y con el tráfico de referencia cuando sí llega etiquetado.

Qué hacer: una checklist para no volver a leer mal tus datos

La primera acción es de higiene analítica: marca el tramo del 8 al 15 de octubre de 2026 como un evento anómalo en tus informes, para que nadie lea la caída como demanda perdida ni reconstruya un reporte sobre ese espejismo. Huesler recomendó tratar ese período como un único evento de datos.

La segunda es reportar el número de ChatGPT junto al de directo, porque la línea de ChatGPT cayó y una parte de sus visitas se mudó a directo. La tercera es mirar el tráfico directo de las páginas profundas que ChatGPT solía enviar: su alza es un proxy temporal de las visitas mal clasificadas. La cuarta es contar la etiqueta UTM y no el referrer, porque la mayoría de los clics de ChatGPT siguen llegando sin referrer. Y la quinta es buscar chatgpt.com tanto como fuente de sesión como en el total del canal, porque una visita con etiqueta pero sin referrer puede no aparecer en el canal de asistentes.

La conclusión operativa es sencilla: quien mide la búsqueda con IA con un solo número está tomando decisiones sobre un dato incompleto. La visibilidad generativa se mide combinando impresiones, citaciones y referencia etiquetada, y el tráfico directo dejó de ser un residuo: es, en parte, el nuevo escondite de la IA.

En síntesis, el tráfico de ChatGPT no se desplomó en octubre de 2026: se reclasificó como tráfico directo durante una semana por un bug de etiquetado que OpenAI confirmó el 14 y corrigió el 15 de octubre. El episodio expone una debilidad de fondo en la medición de la búsqueda con IA, que en Google es estructural y en OpenAI fue circunstancial. Para el SEO, el GEO y el marketing digital en Chile, la conclusión es clara: la atribución del tráfico que generan ChatGPT y los demás asistentes exige una capa de medición propia, porque el clic etiquetado ya no es un dato garantizado y el tráfico directo se convirtió en el lugar donde se esconde, por ahora, una parte de la demanda que la IA sí está enviando.

Preguntas frecuentes

¿Por qué cayó el tráfico de ChatGPT en octubre de 2026?

No cayó: se reclasificó. Con el lanzamiento de GPT-6, los enlaces de salida de ChatGPT dejaron de llevar la etiqueta utm_source=chatgpt.com y se abrieron sin referrer, por lo que las herramientas de analítica clasificaron esas visitas como tráfico directo. OpenAI confirmó el bug el 14 de octubre y lo corrigió el 15, devolviendo los clics etiquetados al 95 y 100 por ciento de los niveles previos.

¿Qué es la etiqueta utm_source=chatgpt.com y para qué sirve?

Es un parámetro UTM que OpenAI añadió en junio de 2026 a los enlaces de salida de ChatGPT para que los sitios pudieran identificar, dentro de sus herramientas de analítica, las visitas que llegaban desde el asistente. Funciona como una firma de origen en la URL. Sin ella y sin el referrer, la visita pierde su identidad y se archiva como tráfico directo.

¿Cómo sé si mi tráfico de ChatGPT se está disfrazando de directo?

Compara la línea de ChatGPT con la de tráfico directo en las mismas páginas: una caída en la primera acompañada de un alza equivalente en la segunda es la firma de una reclasificación, no de una pérdida de demanda. Mira además el tráfico directo de las páginas profundas que ChatGPT solía enviar y busca chatgpt.com como fuente de sesión, no solo en el total del canal.

¿Google tiene el mismo problema en sus respuestas con IA?

Es distinto pero complementario. Google Search Console reporta impresiones de AI Overviews y AI Mode desde junio de 2026, pero no entrega clics, CTR ni consultas. El canal de asistentes de IA que añadió a Analytics en mayo de 2026 es parcial. En Google la brecha es estructural; en OpenAI, en este caso, fue un bug puntual ya corregido.

¿Qué debo hacer para medir bien el tráfico que viene de la IA?

Marca el período del 8 al 15 de octubre de 2026 como evento anómalo, reporta ChatGPT junto al tráfico directo, cuenta la etiqueta UTM en lugar del referrer y cruza la referencia etiquetada con las impresiones de Search Console y con rastreadores de citación. La visibilidad generativa se mide con varias fuentes, no con un solo número.

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Paulina Zamorano se ha consolidado en la escena nacional como una figura clave en el diseño editorial y la comunicación estratégica. Su carrera abarca con éxito tanto la esfera gubernamental como la empresa privada, demostrando un firme compromiso con el valor del servicio público. Especialista en orquestar la gestión de contenidos y la vinculación institucional, Paulina ha liderado iniciativas cruciales en universidades y organismos regionales, inyectando una perspectiva integral y efectiva en la difusión de proyectos y políticas públicas.